
El mercado inmobiliario confirma un claro ajuste en el arranque del año. Aunque las cifras de compraventas continúan altas, la evolución ha desacelerado y en el sector empiezan a hablar de un posible cambio de ciclo, muy pendientes de los efectos que la guerra en Oriente Medio pueda tener en la economía general y en la actividad residencial en particular.
Tras el intenso dinamismo del 2025, la compraventa de viviendas cayó en febrero un 0,5% respecto al mismo mes del año anterior, hasta un total de 59.689 operaciones, según los datos del Instituto Nacional de Estadística (INE). Se trata de la segunda caída interanual consecutiva en lo que va de año, después del descenso del 5% registrado en enero, el mayor ajuste desde mediados del 2024.
Pese a este retroceso, el volumen de operaciones sigue en cotas históricamente altas, en línea con el fuerte crecimiento registrado en el 2025, cuando las compraventas aumentaron un 11,5% y superaron las 714.000 unidades, el nivel más elevado desde los máximos previos a la crisis.
Sin embargo, el inicio del 2026 apunta a una fase distinta, marcada por una progresiva ralentización a causa de la falta de oferta y unos precios que parecen estar tocando techo.
“El tiempo de venta de los inmuebles está aumentando”, señala José García Montalvo, catedrático de economía de la UPF. Las expectativas de vendedores y compradores están cada vez más alejadas, lo que indicaría que se ha llegado a un nivel de precios límite. “Queda poca demanda solvente con los precios actuales”, continúa García Montalvo.
En el 2025, el coste de los pisos repuntó un 7,52%, el ritmo más alto en 12 años, hasta superar los 1.900 euros el metro cuadrado. El ajuste, no obstante, no es homogéneo en el territorio. Las compraventas cayeron en nueve comunidades autónomas, con descensos destacados en Murcia, La Rioja o Galicia, mientras que crecieron en otras como Navarra, Canarias y, especialmente, Catalunya, donde aumentaron un 5,7%.
Andalucía también figura entre las grandes regiones que mantienen el crecimiento, en contraste con retrocesos en mercados tensionados como Madrid, Baleares o la Comunidad Valenciana.
Fuente informativa: La Vanguardia.