La construcción aumentó en 2024 pero la escasez acumulada dificulta el acceso.
En la discusión sobre el problema del acceso a la vivienda se ha añadido confusión: mientras que algunos medios de comunicación afirman que España se enfrenta a un déficit de vivienda, la ministra de Vivienda, Isabel Rodríguez, asegura que se ha revertido la tendencia y que ya se crean más viviendas que hogares.
Un informe del Banco de España pronosticaba que la falta de vivienda llegaría a las 600.000 unidades en 2025. Esta cifra viene de un aumento en la creación de hogares (el número de nuevos núcleos familiares) que no ha venido acompañada de la construcción de vivienda.
En los últimos años, desde la pandemia, la creación de hogares rondaba los 260.000 al año, mientras que la construcción de vivienda nueva se había estabilizado en torno a las 90.000. En 2024 la construcción de vivienda se acercó a la demanda de las familias por primera vez desde la pandemia: se formaron alrededor de 111.000 hogares en España, según los últimos datos del INE, mientras que se construyeron casi 98.000 nuevas viviendas, según cifras del Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible. Esta es la mayor cantidad de viviendas nuevas desde 2012, cuando la construcción cayó en picado tras el estallido de la burbuja inmobiliaria.
Esto ha coincidido con un menor crecimiento de los nuevos hogares, que han vuelto a niveles prepandemia. Que se formen más hogares que viviendas nuevas es posible porque la creación de los primeros no requiere necesariamente de la construcción de las segundas. Se considera hogar a cualquier persona o conjunto de personas que conviven en una misma vivienda o parte de ella, y comparten un presupuesto común, según el Instituto Nacional de Estadística (INE).
Es decir, en una misma vivienda, pueden convivir diversos hogares. Es la situación que se da, por ejemplo, en un piso alquilado por habitaciones.
Además, una o varias unidades familiares pueden instalarse en una vivienda ya construida, lo que aumentaría los hogares, pero no la construcción. Pero estas sustituciones no son infinitas: ‘Se tiene que equilibrar la formación de hogares con la creación de vivienda, o porque se construye vivienda y hay oferta, o porque la población se debe ajustar a la ausencia de ella’, explica un investigador del Centro de Estudios Demográficos (CED).
Esto es lo que posiblemente ha sucedido este año, detalla el investigador: ‘Que se hayan registrado solamente 100.000 hogares puede ser por dos razones: más retraso aún en la emancipación de los jóvenes y que han llegado menos migrantes de los que esperaban las estimaciones estadísticas’. También indica que las previsiones del número de hogares del INE no son perfectas y puede influir en las cifra.
Fuente informativa: El periódico.